Creatividad #2 Innovación, un arma para arriesgados

El otro día hablábamos de creatividad, hoy toca innovación. Según Sir Ken Robinson, un educador, escritor y conferencista británico, la idea se divide en tres términos distintos:
– Imaginación como capacidad inherente al ser humano, capaz de pensar en cosas no presentes
– Creatividad como proceso práctico, es decir, poner la imaginación a trabajar
– Innovación como la puesta en práctica de ideas creativas

Definido esto, tenemos frente a nosotros un proceso: Imaginamos, creamos e innovamos. Lo complejo de la innovación, según personas como Franc Ponti, profesor de Creatividad e Innovación en EADA, es asumir el riesgo que produce. En muchas ocasiones, cuando algo funciona, evitamos a toda costa cambiarlo. Sin embargo, en un mundo como en el que vivimos hoy en día, evolucionar hasta lo que actualmente funciona bien es de lo más importante: Si no lo cambias a tiempo, si no lo mejoras, alguien lo hará por ti.

¿Nunca os habéis preguntado por qué hacemos tantos cambios? Hasta en las cosas más pequeñas, que pueden parecer insignificantes. Cambiamos nuestro icon de Twitter por uno que represente mejor cómo somos o nos sentimos en este momento; actualizamos el diseño de nuestros blogs; organizamos nuestras tareas de forma distinta. Si te has sentido identificado con esto, probablemente seas un innovador, o al menos, uno en potencia. A gran escala, las empresas innovadoras evolucionan un producto que funciona hacia uno que funcione todavía mejor.

Asumen un riesgo. Lo miran de frente y mueven las piezas para cambiar algo. Saben que pueden fracasar, pero no lo ven como negativo.

“La innovación es lo que distingue a un líder de los demás” (Steve Jobs)

En España parecemos tenerle pánico al fracaso, al error, a que los proyectos no funcionen. Cuando algo ha fallado, lo escondemos, evitamos hablar de ello. En países como Estados Unidos, el fracaso se considera necesario para innovar.

“Si no estás preparado para equivocarte, jamás harás nada original” (Sir Ken Robinson)

Leyendo la entrevista hecha a Franc Ponti, Quién eres tú para tener una idea, me he dado cuenta de que ciertamente, la dificultad de innovación en las empresas es que requiere una nueva base ideológica. Debería reducirse el concepto de jerarquía y permitir la entrada de las nuevas tecnologías. Para eso, necesitamos personas con una nueva mentalidad.

“La innovación no es cuestión de dinero, es cuestión de personas” (Steve Jobs)

Aquí entramos en escena nosotros. Los jóvenes. Ponti nos define como personas a las que les das un teléfono que no habían visto antes y al poco tiempo ya lo están dominando.

Nos podemos sentir identificados por las palabras que dirige a los jóvenes de la generación digital: hacemos varias cosas a la vez, pensamos de forma menos lineal, manejamos las nuevas tecnologías, trabajamos y colaboramos en equipo y desafiamos a la autoridad.

Todos conocemos los famosos carteles del estilo de Mr. Wonderful, ¿Verdad? Muchos adultos de los que han tenido que leer han tardado un rato en darse cuenta de que no pueden leerse de izquierda a derecha, sino que siguen un patrón distinto, se leen en distintas direcciones, que cambian hasta dejar claro el mensaje. Sin embargo, apenas conozco a gente de mi edad que tenga grandes problemas para leer rápidamente mensajes como éstos.

Estamos acostumbrados a una creatividad llena de estímulos que conectan cosas entre sí sin necesidad de que nos expliquen el patrón de cada una de ellas. Nos hacen creer que no somos creativos porque quizá no producimos lo mismo ni igual que se haya producido antes. Somos “inútiles y vagos”, como nos dicen “los mayores” por pasar tiempo frente al ordenador o nuestro smartphone. Pero estamos generando, compartiendo, conectando. Lo único que debemos hacer es saber convertir nuestra capacidad en creación de valor. Un valor único y diferente al de otras generaciones.

Aunque no debamos perder lo bonito de desconectar el móvil para estar con nuestros amigos o disfrutar de una película sin retransmitirla por las redes sociales, tampoco debemos dejar de ser quienes somos: una generación digital.

Para lograr innovación, desde la escala más pequeña hasta la más grande, es necesario desafiar la jerarquía y las normas, evolucionar. Quizá lo que al mundo le asuste de los jóvenes es que nos movemos de forma distinta, a la par que el mundo que conocemos, que cambia cada vez de forma más rápida.

Intenten conocernos, porque el miedo a lo distinto sólo paralizará las cosas… Y nosotros somos lo distinto.

¡Espero que hayáis disfrutado de esta nueva entrada! Estaré encantada de que opinéis acerca de mis reflexiones e indagaciones acerca del tema. No olvidéis compartir la entrada si os ha gustado.
Un abrazo,

Firma Mery

Bibliografía utilizada:

Franc Ponti, gurú de la innovación: Quién eres tú para tener una idea. Entrevista por Galaz, J. (2012). Punto Net. Recuperado de: http://www.francponti.com/wp-content/uploads/2012/01/quien-eres-tu-para-tener-una-idea.pdf

Creatividad e innovación e imaginación: Ken Robinson. SELVV. Recuperado de http://selvv.com/creatividad-e-innovacion/

3 thoughts on “Creatividad #2 Innovación, un arma para arriesgados

  1. Al leerte me han entrado muchas ganas de innovar en algo. Creo que voy a hacer una nueva sección en youtube o algo aunque me falle, da igual.
    ¡Saludos!

    1. ¡Espero que te salga muy bien! Mucho ánimo. No tengas miedo a que salga mal, de todo eso se aprende. ¡Un abrazo!

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