Motivación: Todo va a salir bien

Todo va a salir bien. 

Todos necesitamos oírlo de vez en cuando, en esos momentos en los que no sabemos cómo avanzar. Todo va a salir bien, y tú vas a salir de ese bloqueo en el que te encuentras. De hecho, escribo este post porque necesito leerlo. ¿Tú también?

He estado unas cuantas semanas bloqueada, y quizá hayan pasado meses desde la última vez que fotografié y estuve realmente contenta con los resultados. Me he dejado algo de tiempo para meditar, he hablado con varias personas acerca de ello, y me he acostado muchas veces en la cama sin ganas de hacer nada.

¿Qué me pasa?  Me preguntaba. Todos los días. Sin dejarme un respiro. A veces es importante detenerse y dejar a nuestra mente que descanse. Hoy es lunes y veo las cosas con más claridad. No he disparado más que un par de fotos este fin de semana, algo casual. En los últimos días me había estado frustrando por fotos movidas o desenfocadas. Demasiadas fotos desenfocadas, me decía. Y, además, tenía mucho trabajo atrasado de la universidad y de proyectos personales. Demasiado trabajo atrasado.

 

Entonces, ¿qué pasa? Quizá se trate de menos atención de la requerida, necesidad de técnica, tener que organizarme mejor o llevar las cosas más al día. Sí, todas esas cosas pueden ser “problemas a resolver”. Pero el principal problema era que no me estaba dejando respirar. No hacía más que añadir más y más cosas que hacer, como si mañana fuese a acabarse el mundo y todo tuviese que estar perfecto para entonces. Si a eso le sumas que me encontraba baja de ánimos… Ahí tenéis el núcleo del bajón.

 

Ahora bien, ¿por qué os cuento todo esto?

 

A veces tú, que estás leyendo esto, también estás bajo de ánimos y necesitas oír que todo irá bien. Pero no está en las manos de nadie más que de ti. ¿Has oído aquello de “soltar el vaso”? Pues échale un vistazo a todos los que tienes sobre una bandeja y aparta unos cuantos para resolver las cosas poco a poco. Como dice el dicho alemán, “langsam aber sicher”, que significa “despacio, pero seguro”.

 

Mi principal tarea los próximos días (o semanas, quién sabe) es dedicarme a mí, a buscar nuevamente mi ritmo y hacer las cosas que me hagan sentir bien. Probar cosas nuevas, pero sin forzarme a sacar nada en claro de ellas. Al fin y al cabo, bajar la velocidad para redirigir tu camino también está permitido.

 

Un abrazo,
Firma Mery

¡Déjame un comentario!